Sígueme si quieres, pero recuerda que yo tampoco sé el camino...

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sábado, 29 de enero de 2011

Retos.

Sí. Siempre me gustaron los retos. Llámame loca o lo que quieras, pero soy así. No me gusta el camino fácil, el que todo el mundo puede recorrer. Soy diferente y me encanta ser así. Es cierto que muchas de las veces que me veo metida en uno de ellos me flojean las fuerzas y pienso que he cometido un error, pero en seguida me levanto y sigo mi camino. No me doy por vencida fácilmente.

Quizá ahora mismo esté empezando el reto más grande que jamás me hubiera esperado. Pero cuando le miro a los ojos... siento algo totalmente nuevo que despierta en mí esperanza y miedo. Es como si tuviera un imán gigante en los ojos y los míos no fueran más que pequeñas bolitas de hierro resignadas a someterse a la fuerza de los suyos. ¿Amor?... Aún no quiero ponerle nombre. Algo me dice que le conseguiré. Tus ojos esbozan un principio de correspondencia, lo sé. Tal vez sea sólo un muy muy pequeño esbozo, pero por algo se empiza. Este reto sólo acaba de empezar. Y lógicamente estoy dispuesta a enfrentarme a él. Como diría el mismísimo Barney Stinson: Challenge Accepted.

viernes, 28 de enero de 2011

Hoy te miro, y siento mil cosas a la vez.


Sólo tengo ganas de gritar todo esto que me ahoga por dentro, que a veces no me deja ni respirar. Pero sé que ahora no es el momento, que tengo que dejar que el tiempo actúe y cure las heridas. Siempre lo hace. Al menos conmigo. ¿Por qué contigo iba a ser diferente? Estoy segura de que sólo es cuestión de tiempo que todo cicatrice. Quien sabe esperar obtiene su recompensa. Eso dicen.
Pero, por otro lado, me da tanto miedo pensar que ese ÉL que siempre he imaginado seas... Desde luego jamás me lo habría planteado.

Pero no, yo soy fuerte. No dejaré que esto me afecte. Esperaré todo lo que tenga que esperar y lo que tenga que ser, será. De momento, me conformo con que no me dejes sin tus sonrisas diarias...

miércoles, 26 de enero de 2011

Lo que cuesta sudor y lágrimas, es lo que realmente merece la pena.

martes, 25 de enero de 2011

Frío. Hacía mucho frío. Era casi de noche y una lágrima se deslizaba por mi mellija. Entonces llegabas tú. Me mirabas a los ojos y lloraba aún más. Pero esas lágrimas tenían un sabor diferente al llegar a la altura de mis labios. El tiempo se paraba y sólo estábamos los dos. ¿Qué importan los demás? Veía en tus ojos el reflejo de los míos. Las lágrimas se mezclaban con mi sonrisa y a ese revoltijo de sentimientos se unía tu inconfundible risa. Era feliz. Lo era como nunca antes lo había sido. Te abracé con toda la fuerza que mi cuerpo era capaz de darme en ese momento y supe que ya nunca jamás iba a soltarte.


Hoy, he vuelto a soñar contigo. Y por más explicaciones que le pido a mi corazón... sigue sin dármelas. O se está riéndo de mí, o mi subsconciente quiere prepararme para lo peor...

sábado, 22 de enero de 2011

Y ya me ves. Esperando a que pasen los días para que mi loco corazón se aclare y sepa lo que quiere de una vez por todas. Supongo que le da miedo descubrir que realmente eres tú y que todo pueda salir mal; o peor, darse cuenta de que todo ha sido una niñería y no volver a verte igual nunca más.
Y aquí estoy. Dandole pequeñas bocanadas de aire para que no se me queje demasiado, para que pueda aguantar los latidos un poco más. Tratando de engañarle con falsas esperanzas que en el fondo sé que no se las va a creer. Idealizando una historia tan utópica que estaría a la altura del libro más maravilloso del mismísimo Federico Moccia.
Y así pasan los días. Y no encuentro en ninguno de ellos razón alguna para querer despertarme mañana con una sonrisa en la cara. Intentando llenar ese hueco tan grande con amistades y otras cosas. Pero el hueco es enorme. No se llena fácilmente.
Sólo espero que este pequeño cuentagotas empiece a hacer su trabajo lo más rápido posible. Para poder acostarme cada noche con una sonrisa, y levantarme con la misma todas las mañanas, con una única imagen en la mente...

jueves, 20 de enero de 2011

Cinco años de sonrisas. Cinco años de momentos inolvidables. Cinco años sacando lo mejor de mí. Cinco años de críticas. Cinco años quedándome embobada delante de la televisión. Cinco años de ti.



Y ahora así, de repente, pretendes que pueda volver a reírme todas las tardes sin ver tu cara, sin escuchar tu voz ni tus tonterías. Sé que no es un "Adiós", sino un hasta pronto; pero espero que ese pronto llegue lo antes posible. Echaré de menos a mi ex-analista de medios favorito cada minuto que no salgas en pantalla. Esperaré impaciente el día que anuncien tu vuelta, y volverás a entrar por el mismo sitio que te has marchado, por la puerta grande. Esto es un pequeño paso hacia atrás, pero sólo para coger carrerilla. Has sido, eres y serás muy grande.


Larga vida al rey de la tarde, Ángel Martín.




miércoles, 12 de enero de 2011

A lo largo de los años vas creciendo, vas aprendiendo cosas nuevas y vas madurando. Llega un momento en el que ya no te crees los cuentos de hadas, que sabes que nadie puede regalarte la Luna, y que son poquísimos los que van a estar toda la vida. Pero siempre nos queda esa niña encerrada en una cajita, que salta muy muy alto para levantar la tapa y salir. Y a veces lo consigue, y todo vuelve a ser perfecto. Porque todos necesitamos volver a sentirnos como niños aunque sea por unos minutos. Necesitamos depender de mamá para que nos ayude a saber qué está bien o qué está mal.
Sin embargo, llega un momento en el que tienes que tomar una de las decisiones más importantes de tu vida. Y, desgraciadamente, en ese momento tienes que encerrar a la niña con doble vuelta de llave; tienes que pensar y tomar una decisión sensata. Nadie puede decidir por ti. Nadie. Sólo tú eres el dueño de tu futuro cuando llega el momento de decidir lo que quieres hacer con tu vida. Años atrás, parece que siempre lo has tenido segurísimo, quizás porque lo veías demasiado lejano como para pasar demasiado tiempo pensándolo con la mano en el corazón. Pero el momento llega. Ya lo creo que llega. Y antes de que te des cuenta. Es ahora cuando hay que mirar hacia adelante, hacia ese futuro que tanto miedo da.
¿Realmente es éso lo que quiero? A día de hoy, es posible... pero, ¿quién me dice que en un par de años no puedo tener la sensación de haber cometido el error más grande de mi vida?
Nadie. NADIE. Estaría bien que mi yo del futuro viniera para avisarme de si voy a estar agusto conmigo misma si sigo el camino que ahora me parece el correcto.
El tiempo pasa, y cada vez el momento está más cerca...

viernes, 7 de enero de 2011

"Los grandes momentos de nuestra vida no serán necesariamente las cosas que hagamos, también lo serán las cosas que nos ocurran. No estoy diciendo que no podamos actuar para cambiar el resultado de nuestras vidas; debemos actuar y lo haremos. Pero no olvidemos que cualquier día, al salir de casa, nuestra vida puede cambiar totalmente. El universo tiene un plan chicos, y su plan siempre está en marcha. Una mariposa mueve sus alas y empieza a llover, da miedo pensarlo pero a la vez es maravilloso. Todas esas pequeñas piezas de la máquina en constante funcionamiento, asegurándose de que estés exactamente donde debes estar, exactamente cuando debes estar ahí, en el lugar adecuado y en el momento adecuado."



Cómo conocí a vuestra madre.

Duele.

Claro que duele. Duele ver cómo pasan los días y el teléfono sigue sin sonar. Ni una triste llamada, ni un triste mensaje. Nada. Duele sentir que poco a poco vas desapareciendo de su vida. Duele ver cómo te reemplaza por otras. Duele mirar sus fotos más recientes y no verte entre ellas. Duele. Sí, y mucho. Saber que no se acuerda de ti ni una sola vez al día. Duele imaginar qué estará haciendo ahora mismo y no tener el valor de levantar el teléfono y preguntárselo.
No sabéis cómo duele ver que ya parece que ni conoces a tu mejor amiga...

jueves, 6 de enero de 2011

Hoy, he vuelto a sonreír incoscientemente al ver tu nombre en mi teléfono móvil. Hoy, sigo poniendome nerviosa cuando recibo un mensaje tuyo. Hoy, mi corazón late a mil segundos antes de verte. Hoy, busco tu mirada entre los ojos de la gente. Hoy, tengo la gran necesidad de verte, hablar contigo, escucharte, ver tus ojos de cerca, que me hagas rabiar. Hoy, estoy muy muy cerca de decir que me has enamorado tan poquito a poco, que a penas me he dado cuenta. Hoy, te esperaría toda la vida si tuviera la certeza de que vas a llegar algún día.

martes, 4 de enero de 2011

Dicen que el amor es suficiente...

... pero no tengo el valor de hacerle frente.

2O11.

Quizás este año pase del tópico "año nuevo, vida nueva" pero sé que este va a ser un año lleno de cambios. Empiezo el 2011 con un propósito en mente que voy a intentar cumplir por todos los medios. También con alguna que otra decepción que espero que se arregle pronto. Algo me dice que será un gran año. Será el año de mis ansiados 18. Del camino hacia la universidad. De conocer gente nueva. Demasiados cambios bruscos, pero los espero con ganas. Sólo espero que al llegar el 31 de diciembre, tenga esta misma sonrisa dibujada en mi cara.