Sígueme si quieres, pero recuerda que yo tampoco sé el camino...

Páginas vistas en total

jueves, 30 de diciembre de 2010

Tenemos la mala costumbre de querer a medias,
de no mostrar lo que sentimos a los que están cerca.
Tenemos la mala costumbre de echar en falta lo que amamos,
sólo cuando lo perdemos es cuando añoramos.
Tenemos la mala costumbre de perder el tiempo,
buscando tantas metas falsas, tantos falsos sueños.
Tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa,
y sólo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.


Tenemos la mala costumbre de buscar excusas,
para no desnudar el alma y no asumir culpas.
Tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa;
y sólo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.


miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Otra ilusión rota? Me niego a pensarlo. Ésta vez es la mía, estoy segura. Sólo tengo que saber esperar.

lunes, 27 de diciembre de 2010


Tenemos toda la vida por delante para intentarlo.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Dulce locura.

¿Quién dice que las obsesiones no son buenas? Sí, estoy obsesionada con él. Pero cada vez que lo veo, siento una felicidad incalculable. Sé que no le conozco, y probablemente nunca lo haré, pero me conformo con ver su sonrisa de vez en cuando, aunque ni siquiera me la dedique a mí . Y con saber que, por unos instantes, se fija en mí. Llámame loca si quieres, pero esta dulce locura hace que por un pequeño periodo de tiempo sólo le tenga a él en mente, y así, logro olvidarme de lo malo.
No me canso de ilusionarme cada vez que nuestros ojos se encuentran. Seguiré buscándote por cada rincón de esta pequeña ciudad hasta que me canse de ti... y créeme que será dentro de mucho, porque ni yo misma me explico cómo se puede sentir algo tan fuerte por un desconocido.

martes, 21 de diciembre de 2010


Dicen que lo que necesitas para ser feliz lo tienes tan cerca que cuesta verlo. Yo creo que ya lo he visto, y eres. Durante mucho tiempo he estado buscando a la persona perfecta a quien echar de menos cada segundo que pasemos separados, alguien que me deje sin respiración con una mirada. Pero nunca llegaba. Claro, como que ya estaba aquí, sólo... que no la quería ver bien. Quizás me esté precipitando, no puedo estar segura.
Sólo espero que esto no quede en nada, porque cada vez estoy más cerca de poder admitir que me estoy enamorando de ti.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Me miras, te miro. Sonrío incoscientemente. ¿Qué me has hecho? No puedo reprimir las ganas que tengo de verte a diario, de compartir contigo aunque sean 15 minutos de mi tiempo libre. Intento esconder esto, pero, ya no puedo engañarme más a mí misma. Aquí hay algo, y lo sé. Y seguro que tú también te has dado cuenta. Quizás seas tú la persona que llevo buscando tanto tiempo, sólo que ahora no es el momento. Afortunadamente creo en los milagros. Hoy es un no rotundo, pero quizás dentro de unos meses... A lo mejor simplemente tienes que abrir un poco más los ojos. Que te estás desviando. Que la estás buscando por el camino equivocado.
Sé lo que sientes, de verdad. Te entiendo mejor que muchas otras personas. Y precisamente por eso te digo que lo dejes pasar. Que te des cuenta de que hay vida más allá de ella. Que puede ser que lo que te espera en el futuro lo tengas delante todos los días. Sí, me gusta pensar que tu futuro soy yo. Porque, sinceramente, cuando pienso en el mío... sólo te veo a ti.

sábado, 13 de noviembre de 2010

¿Sabes esa sensación que te viene sin que puedas controlarla y sin que te des cuenta? Sí, hablo de cuando no tienes ganas de nada, de cuando son muy pocas las personas capaces de sacarte una sonrisa. Sólo te apetece encerrarte contigo misma en un cuarto y no salir en mucho tiempo.
Cada persona intenta calmar esa sensación como mejor puede. Bien, pues ésta es la mía. Sentir cómo mis dedos se deslizan por el teclado haciendo un ruidito encantador al pulsar las teclas. Eso me tranquiliza. Sí, y mucho. Porque no hay nada que me apetezca más ahora mismo que estar escribiendo esto. Aun sabiendo que, con suerte, sólamente una o dos personas leerán...

Me da igual. No sabéis lo bien que me estoy empezando a sentir ahora mismo mientras escribo.
Porque, aunque hay gente que siempre está ahí, a veces no te apetece ni contar con ellos para desahogarte. Hay cosas que es mejor no contar, ni siquiera admitir que existen. Quizá porque así pensamos que podemos fingir que lo sentimos y que nos está haciendo daño.

martes, 2 de noviembre de 2010

Ella.

Querido diario:

Hoy, estoy feliz. Una de las personas más importantes de mi vida cumple años. Ella sabe de sobra lo especial que es, pero nunca está de más recordarlo. Si pienso en ella, sólo me sale sonreír. He intentado apartarla de mi vida en algunas ocasiones (¿para qué engañarnos?) pero te aseguro que me arrepiento muchísimo. Porque ahora sé el daño que le hice, y el daño que me hice a mí misma. La amistad no se puede elegir, no es algo opcional, es un sentimiento espontáneo que surge de la nada. Y, si hay algo de lo que estoy segura, es de que la amistad de verdad no puedes encerrarla en un cajón, que por muy lejos que la mandes, siempre vuelve como un boomerang... y que no existe ninguna persona en el mundo que se merezca romper una amistad así.
¿Sabes? Intenté recordar un sólo momento feliz de mi vida en el que ella no estuviera presente, pero me costó mucho darme cuenta de que no lo hay. Quizá no sea capaz de aguantar un concierto de mi cantante favorito, pero ya se ocupa de hacerse de notar en ese día tan especial para mí. No es un reproche, ni mucho menos. Tenemos nuestras diferencias, claro que sí. Ella suele decir que quizá por eso nos llevamos tan bien, porque nos complementamos. Quién sabe.

Si alguien me hubiera dicho cuando la conocí en lo que se iba a convertir... no me lo hubiese creído. En mi mejor amiga, nada menos.

Nos queda mucho por vivir, pero en lo que ya llevamos de camino juntas hemos crecido como personas. Ya no somos las mismas niñas de 14 años que un día se reencontraron y decidieron intentar ser amigas. Hemos aprendido a saber cuándo podemos volver a comportarnos como esas niñas y cuándo no. Hemos intentado llevar el día a día lo mejor posible, haciéndonos un futuro ideal que seguramente poco tendrá que ver con el real. Planeando miles de cosas... juntas. ¿Lo mejor de todo esto? Saber que no hemos recorrido ni la décima parte del camino que nos espera juntas. O quizás no... el futuro es muy incierto, y después de este fin de semana lo sabemos mejor que nunca (¿eh?). Pero por eso mismo quiero disfrutar de ella hoy. Porque aunque me encantaría pasar con ella el resto de mis días, no puedo estar segura de que así sea.
Yo sólo sé que hoy, 7 de noviembre de 2010 no sé lo que sería de mí si ella no estuviera en mi vida. Es su cumpleaños, y ella es la que debe recibir regalos, pero despertarme con ella al lado hoy, ha sido todo un regalo para mí. ¿Nos peleamos? Pues claro. Como las que más. Pero ya nos encargamos de solucionarlo. Porque no aguanto ni 5 minutos enfadada con ella...
Porque, querido diario, si la pierdo... si la pierdo me importaría una mierda que mi equipo descendiera a 3ª regional, que DB se quedara sin voz para el resto de su vida o que nunca pueda llegar a trabajar de lo que siempre he soñado. Porque ella es la lucecita que me muestra el camino en mis días más oscuros. Que la quiero, que la quiero, que la quiero.

Te preguntarás por qué escribo esto en tercera persona dirigiéndome a un diario hipotético. Pues bien, la respuesta no la sé ni yo. Quizás porque si intento dirigirme a ti no me salen las palabras... porque aunque es rotundamente imposible definir un sentimiento así, espero que mis palabras hayan servido concierciarte un poco de lo que eres para mí.
porque, el regalo más grande...
... es lo nuestro para siempre.


Me miro al espejo y me cuesta reconocerme. ¿Qué ha sido de aquella niña soñadora que creía en los príncipes azules, en la magia y en que los sueños se pueden hacer realidad? Quizá esa niña no se haya ido, simplemente ha cambiado. Porque con el paso de los años, te vas dando cuenta de que por mucho que quieras, los sueños no se cumplen; que no basta desear una cosa desesperadamente para que se haga realidad. Tardas mucho en darte cuenta, desgraciadamente, pero cuando lo descubres... es maravilloso. Porque ya no esperas que pase algo concreto en tu vida, al contrario: vives expectante esperando a ver qué pasará.
Como en un libro de esos que enganchan desde el principio y estás deseando llegar a la última página para saber cómo acaba. Yo he decidido leerme el libro con calma. Y, sobre todo, disfrutando cada página.

lunes, 1 de noviembre de 2010


No dejes que todo te afecte y sonríe; sobre todo SONRÍE. Merece la pena empezar de cero, porque cuando menos te lo esperes... llegará.


lunes, 11 de octubre de 2010


Antes de conocerte, me cruzaba contigo e intentaba disimular el nudo que se formaba en mi pecho. No te conocía, pero algo me decía que eras especial, que eras una de esas personas por las que merece la pena luchar.
Ahora te miro y sin querer esbozo una sonrisa. He conseguido significar algo en tu vida. No del modo que me habría gustado, pero al menos sé que para ti soy importante, que tú también piensas que soy una de esas personas que merece la pena aunque desde otro punto de vista. Algún día sabrás todo lo que he callado y te arrepentirás de no haberte dado cuenta antes, porque será tarde.
Pero de momento, me conformo con tenerte así, y ser algo especial para ti.

martes, 28 de septiembre de 2010

He decidido olvidarme de ti, pero me cuesta más de lo que pensaba. Cuando creo que lo estoy consiguiendo, me cruzo con tu mirada, y se me cae el mundo encima. Y acompañada de ella viene una de esas sonrisas que tanto me gustan, por el simple hecho de que es mía, que me la estás dedicando a mí. No lo niego, pero tampoco tengo el valor de admitirlo...
Eres quien me saca la mejor de mis sonrisas. Porque tengo más ganas de ti de las que jamás he tenido por nadie antes de conocerte.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Tiempo.



Y ahora te toca actuar a ti. Yo ya he hecho todo lo que estaba en mi mano, pero sin tu ayuda soy totalmente incapaz de conseguirlo. Te toca a ti cicatrizar esto, hacer que no duela, fingir que nunca ha pasado nada. Sé que es dificil, pero lo has conseguido otras veces. Sí, sé que lo conseguirás. El tiempo todo lo cura.

Realidad .

Como en una películas de esas en las que desde el principio sabes que esas dos personas acabarán juntas. Están predestinadas y se ve a kilómetros. Lo sabes por cómo se miran, por cómo actúan el uno delante del otro.
Si esto fuera una película, estoy segura de que acabaríamos juntos.
Pero por suerte o por desgracia, esto es la vida real...

Querido desconocido

Me rindo. Sí, siempre he dicho que rendirse es de cobardes, que hay que luchar por lo que quieres sin tener miedo a perder, pero esto se ha acabado. He hecho todo lo posible, he estado contigo en tus peores momentos, en los mejores, hemos compartido sonrisas, tristezas y miles de momentos juntos. Pero ha llegado el momento de parar, de decir basta. Seguiré aquí siempre que me necesites, eso no lo dudes ni un segundo. Seguirás viendo esa sonrisa de tonta que se dibuja en mi cara cada vez que me miras, cada vez que me haces rabiar, pero en el fondo estaré pensando en la manera de olvidarme de todo esto.
No puedo seguir manteniendo la esperanza y saber que lo nuestro nunca cambiará.
Porque sé que esto no será lo último que te escriba, pero llegará el día en el que no volveré a dedicarte nada a ti.

jueves, 12 de agosto de 2010

Felicidad


A veces, tenemos la felicidad tan cerca que nos cuesta darnos cuenta. Y esque podemos encontarla donde menos lo esperamos. En una charla con un amigo del que hace tiempo que no sabíamos nada, un abrazo cariñoso, una sonrisa de un niño pequeño... La felicidad no dura eternamente, aparece en pequeñas dosis que debemos saber aprovechar.
Si aprendiéramos a valorar los detalles, a todos nos iría mucho mejor. La felicidad puedes encontrarla donde menos te lo esperas...

sábado, 7 de agosto de 2010


Más vale perder habiendo jugado todas tus cartas, que abandonar la partida antes de saber cómo podría haber acabado. Quizá hoy sea un no, pero que nadie te quite la esperanza de que mañana pueda ser un sí. Vale la pena arriesgarse por lo que quieres, darlo todo cuando crees que has encontrado a esa persona especial. Esa persona que es la única capaz de hacerte sonreir cuando has tenido un mal día; esa persona con la que no coincides en todo, pero te encantan vuestras diferencias; esa persona que hará todo lo imposible para que tú seas feliz. ¿No sería una lástima que se escapara por el hecho de tener miedo a intentarlo?

lunes, 26 de julio de 2010

Cuando algo nos falta, intentamos rellenar el hueco con cualquier cosa. Pero, cuando lo que falta es el amor, no hay nada que lo rellene completamente.

domingo, 25 de julio de 2010





La última vez que te vi,
hubo miradas que hablaron por mí.

Equivocarse

Equivocarse... ¿quién no tiene miedo a equivocarse?
Sin embargo, la vida es un camino en el tú y sólo tú eliges por dónde quieres ir. Podrás elegir el camino correcto a veces, pero siempre te equivocarás alguna vez. ¿Y qué? Los errores forman parte de nuestras decisiones, nos hacen crecer, madurar, aprendemos de ellos...
De vez en cuando está bien correr el riesgo de equivocarse, porque, ¿y si resulta que lo que pensabas que sería un error es la mejor decisión que tomas en toda tu vida?
La vida no valdría la pena si no fuera por esas pequeñas locuras que cometemos a veces... y sí, merece la pena intentarlo.

lunes, 19 de julio de 2010



Ojalá pudiera decirte la cuarta parte de todo lo que pienso, siento, hago, digo...
Ojalá fuera capaz de decirte lo que me haces sentir con sólo una mirada. Una mirada tonta, sí... pero al fin y al cabo es la única forma de saber que por un momento piensas en mí. No te puedes ni llegar a imaginar lo que en mi cabeza pasa ahora mismo. Soy demasiado inútil, lo sé. Pero todo eso no va a cambiar nada. Ojalá algun día puedas darte cuenta... aunque quizás ese día ya no esté, mi paciencia tiene un límite, sólo espero que ese límite no acabe nunca.